Hoy me he dado cuenta de lo que soy y significo para los demás. Llámame y ahí estaré, pero en momentos de alegría, en esos ratos en que sólo piensas en las cosas positivas, entonces, déjame a un lado. Así continuará mi historia, así no quebrantarás las leyes que me guían.
Pero empiezo a estar cansado de esto. De mucha gente y pocas personas, de muchos consejos pero poco apoyo, de lejanías que no son tales si el interés es real, de halagos hacía mí pensando en otros, de besos en mi boca, queriendo que sea ajena.
Así que punto y final. Alex, Beta o como me queráis llamar, termina hoy. Ahora no me busquéis ni en los momentos malos, porque vosotros me habéis llevado a esta deriva y este naufragio es por culpa vuestra y sólo vuestra. Y la insensibilidad que he intentado vencer, ha podido conmigo.
Adiós, compañeros, adiós. Me despido de lo conocido y los allegados (por proximidad, no por estima). Cambiaré mi horizonte y esta vez seré yo quien decida de quien y cuando depender.
Alex, 25-12-07 (annus horribilis)

