dimarts, 17 de gener del 2012

Incompleta

Veo tu cara estremecida
por todas
y cada una
de las caídas
que sufriste
por estar a mi lado.
Hoy cambio de papel,
no supe tener cuidado,
no pude contener
ese caudal desbordado
que de mis venas
brotaba,
un día tras otro,
girado boca abajo.
Y vomitaba
entre ventanas conocidas,
hoy tan extrañas,
que dudo si fueron
propias
todas esas frases
bonitas
que te escribía
en tus mensajes
de aniversario
(hoy son sólo letras
para nuestro
obituario).
Son treinta y tres días más
y ocho años
de existencia
vivida a medio gas,
porque la mitad de mí
desapareció
en ese almacén
de alcohol
y drogas consumidas,
en esa noche
repetida
hasta la saciedad
en mi interior.
Ocho años echándote de menos,
creyendo encontrarte
en cada cuerpo
que mis dedos
rozaron por error,
rabia o pena
(propia o ajena).
Pronto serán nueve,
los años desde tu huída,
y mientras oigo como llueve,
digo que hoy es la definitiva,
que este dolor ya no duele
y que ya no está,
mi vida,
tan vacía.
A Sara Cabrera, en el 8º aniversario de su muerte. (akin)