dimecres, 2 de gener del 2008

Hoy no estoy para nadie

No pesan igual las virtudes que poseo y las cualidades de las que carezco. Puedo bajar las estrellas por ti, pero tú querrías la luna, si doy la vuelta al mundo, tú desearías la esquina, asi que, de nuevo otra vez, emigro de ti. No consigo decirte estas frases en sinceridad, porque por mucho que pase, por mucho que ocurra y por grande que sea el dolor que sufra, albergaré siempre la esperanza de un mañana juntos, iluso lo he sido siempre. Así que desde aquí, con estas líneas que probablemente no llegues a leer, te digo adiós, otra vez, otra más.