dimarts, 10 de juny del 2008

Grandes esperanzas (C. Dickens)

Uno tiene sed
después de beber
por primera vez.
“Todo lo que quiero
tiene el color de
tu piel”,
Lee entre líneas
y discúlpame
por sentir cosas
que no debería.

Sé que he
sobrevivido
hasta hoy
sólo por pasar
esta noche
contigo.
Sé que he
besado
bocas equivocadas
para darme cuenta
que la tuya
es la única.

Y ahora
debo encontrar
un lugar
para ti,
entre el amor
y la amistad,
pero lejos
de la indiferencia
pero aun más
de la ausencia.
Aquí la historia
se complica
ya que la indiferencia
es algo inherente
a mí
y es necesaria
(o, al menos,
recomendable)
para que pueda
encontrarte un lugar
activo
pero inocuo,
para quererte
como te quiero,
sin amarte
como te amaré.

No podré olvidar
tu vestido
hecho para ti
con sus curvas
imposibles,
(imposibles como
los pecados,
que no me dejas cometer).
Por primera vez
he sabido
retirarme a tiempo.
Espero que
este ritmo de contención
sirva, al menos,
para pasar por tu recuerdo
lo más indemne
posible.
Todo y que
me va a doler,
todo y que
me esperan
interminables
noches
recordando
tu piel,
soy feliz
porque fuimos
siameses
durante unos segundos.
(toda mi edad
justifica
tal fugacidad)
Te quiero
y lo seguiré
haciendo,
intentando evitar
el suicidio
que sería
amarte
y que mi amor
cayera al vacío

2 comentaris:

lucía ha dit...

recuerdas todavia como subias el volumen para noe scuchar los pasos sobre el puente de madera?

lucía ha dit...

espero que estes bien, te encontre de casualidad