dimarts, 15 d’abril del 2008

Sense títol v 2.0

Pasado ya

un tercio de mi vida,

con los errores

cometidos

y las ilusiones

venideras,

admito que,

por mucho caer

no se memorizan las piedras,

por muchas vueltas que dé,

nunca recuerdo el camino.

En la búsqueda

perdí la identidad

y la paciencia acumulada,

nunca supe esperar

ni que me esperaran.

Caigo en tus labios,

como ayer,

y me regaño

por hacerlo,

sin que la reprimenda

sirva para poder cambiar

mi debilidad frente a ti.

Y me digo y me repito

que debo ser hermético,

que tú sonrisa

no es tan especial,

que tus ojos

no son nada más

ni nada menos

que eso,

dos ojos cualesquiera.

Y tu beso

no me dejará secuela,

saldré ileso

mientras pueda.