dimarts, 15 d’abril del 2008

SENSE TÍTOL

¿A quién pretendo engañar,

arrastrando mi cuerpo pequeño

hacia ningún lugar?

Logré cierta estabilidad

al comprometerme

con la causa,

sin embargo

aprendí,

que quien apuesta

quizás fracasa.

Así que me quedé

al lado del camino,

y descubrí

cuán difícil es

escribir letras lindas,

frases bellas

y adjetivos puros,

cuando se está tan podrido

por dentro,

cuando la marea

de mi corazón

cada vez golpea

mis huesos

para buscar libertad

en lo ajeno.

Déjame vivir

incansable sentimiento

de tristeza y desaliento.

Olvidaros de mí

palabras necias

y sentimientos parcos.

Los lugares que quise

ya están lejos,

así que tú,

cuidad sin ruido

y civismo aprendido,

no pretendas

que te sienta como mía.

Pues bajo tus calles

se entierran

mis seres amados,

mis amores perdidos

y mis ilusiones frustradas.

Huir no es tan fácil,

nada tengo aquí

pero nada me espera

al otro lado.

Y divagar sobre el futuro

es un hecho en mis días,

que muestra mi torpeza.

Y creo que ni Gandhi

ni su falsa agonía

lograría calmar

mi ira.